Empieza por tu plaza y tus kilómetros diarios. Después comprueba el suministro y la carga en corriente alterna que admite tu coche. Con esos datos, un instalador podrá definir una solución concreta.
Antes del cargador, define tu rutina
Un cargador doméstico debe encajar en el tiempo que el coche pasa aparcado. No necesitas recuperar toda la batería cada noche: normalmente buscas reponer lo que has utilizado ese día y conservar un margen para imprevistos. Anota los kilómetros de una semana habitual, las horas de llegada y salida y los días en que haces trayectos largos. Ese registro vale más que elegir el equipo con el número de kW más alto.
Por ejemplo, recorrer 40 km diarios con un consumo supuesto de 18 kWh/100 km requiere recuperar 7,2 kWh en la batería. Si para planificar suponemos un rendimiento global del 90 %, la energía tomada de la red sería 8 kWh. A una potencia media efectiva de 3,7 kW tardaría unas 2 horas y 10 minutos. Es un cálculo orientativo: el consumo real, las pérdidas y la potencia disponible cambian.
Reúne cuatro datos antes de pedir precio
- Plaza: identifica si es individual, comunitaria, propia o alquilada, y si existe preinstalación.
- Suministro: localiza tu factura y averigua dónde está el contador, sin abrir ni manipular cuadros.
- Vehículo: consulta la potencia máxima de carga en corriente alterna de tu versión exacta. La cifra de carga rápida en carretera no sirve para esta comparación.
- Uso: indica kilómetros diarios, horas disponibles y si compartirás la instalación con otro coche.
Las fotografías generales del garaje y del recorrido posible pueden facilitar una primera conversación. Oculta matrículas, nombres de vecinos y referencias de suministro antes de compartirlas. Una oferta basada solo en fotos puede necesitar confirmación tras la visita.
Comprueba el recorrido y la titularidad
La distancia entre el origen de la alimentación y tu plaza influye en materiales y trabajo. También importan las plantas que atraviesa el recorrido, las canalizaciones disponibles, los obstáculos y las condiciones del edificio. Dos vecinos pueden recibir presupuestos diferentes aunque compren el mismo cargador.
En un garaje comunitario, prepara la documentación y la comunicación que corresponda antes de ejecutar la instalación. Si la plaza es alquilada o hay varios titulares, aclara con el propietario quién puede autorizar las actuaciones y quién asumirá los gastos. La guía de garajes comunitarios explica el supuesto de comunicación previa y sus límites.
Elige funciones que puedas aprovechar
Una programación horaria puede ser útil si tu contrato tiene precios distintos según la hora. La gestión dinámica de carga puede adaptar la potencia que recibe el coche a la demanda del hogar, siempre que el sistema esté diseñado y configurado para ello. La conectividad, el bloqueo de acceso y un registro de energía pueden resultar prácticos en determinadas plazas.
Pregunta qué funciona sin conexión a internet y si hay cuotas. No des por hecho que el wifi de casa llega al sótano. Tampoco necesitas una pantalla o una aplicación compleja para que la recarga sea útil: decide primero qué tareas quieres resolver. Si comparas equipos, comprueba también el servicio técnico y qué incluye la garantía contractual.
Pide una solución completa y documentada
El presupuesto debe separar equipo, instalación, elementos necesarios, puesta en marcha y documentación. La ITC BT-52 forma parte del marco técnico aplicable a la infraestructura de recarga en España. El profesional debe determinar el diseño y los trámites exigibles a tu caso; esta guía no sustituye ese trabajo.
Antes de aceptar, pregunta qué quedará funcionando el día de la entrega, qué pruebas se realizarán y qué documentos recibirás. No improvises una recarga habitual con alargadores o adaptadores para sustituir la evaluación de la instalación. Ante olor a quemado, daños o calentamiento anormal, interrumpe el uso de forma segura y contacta con un profesional.
Tu lista para la primera visita
Lleva una factura reciente, el modelo y versión del coche, una estimación de kilómetros y horarios y los datos de la plaza. Pide que se describan el recorrido previsto, las exclusiones y el proceso de entrega. Después compara al menos ofertas que cubran el mismo alcance, no solo el importe final.
Conserva presupuesto, factura, documentación de la instalación y manuales. Durante los primeros días observa si se cumple el horario programado y registra energía y tiempo de carga. Ese pequeño historial te ayudará a entender el funcionamiento sin modificar ajustes reservados al instalador.
Fuentes y método
- BOE · Real Decreto 1053/2014 e ITC BT-52 ↗
- Wallbox · Gestión dinámica de carga; documentación de un fabricante ↗
Consulta documental: 15 de octubre de 2026. Los ejemplos numéricos son elaboración propia; sus supuestos no son mediciones de una instalación. No se atribuye revisión a un electricista o abogado.

